Toca el reloj las veinte
en el día de luna,
llora el mártir San Vicente
a ese Señor de la Pasión
condenado a muerte
para al hombre dar redención,
que abatío, por tres veces
condenado a muerte
para al hombre dar redención,
que abatío, por tres veces
en la calle de la Amargura,
carga su cruz penitente
y con su mirada clemente,
